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12
Jul

Cómo enseñar a tus hijos a comer verduras

Sabemos que comer verduras es un hábito muy importante para mantenernos sanos ya que son fuente de fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y fitoquímicos. Gran parte de la alimentación de los niños debe consistir en verduras y frutas, pero cuando se trata de que los niños coman verduras puede volverse un reto e incluso una guerra en la mesa. En este artículo vamos a ofrecerte algunos efectivos tips que pueden hacer la diferencia para tu familia.

Puntos básicos sobre las preferencias alimentarias de los niños:

-       Los niños se sienten naturalmente atraídos por los sabores dulces mientras que rechazan los sabores amargos y agrios.

-       Las madres que comen variedad de verduras y frutas durante el embarazo y lactancia tienen hijos que aceptan mejor esos sabores. Si estás embarazada, enséñale a tu hijo a comer bien (es decir variado) desde que está en tu vientre.

-       Algunos niños suelen tener miedo a probar algo nuevo. Es muy común entre los 2 y 6 años. Esto quiere decir que los padres no deben darse por vencidos fácilmente si un niño rechaza un alimento. Se ha visto que se después de haber ofrecido un alimento 10 veces en diferentes presentaciones se puede concluir que, en efecto, al niño no le gusta una verdura determinada.

¿Qué podemos hacer los papás para fomentar el consumo de alimentos saludables en casa?

Debemos hacernos esta pregunta: ¿yo consumo suficientes verduras? ¿disfruto estos alimentos? Si deseamos que nuestros hijos adquieran este saludable hábito para toda su vida, debemos ser para ellos su ejemplo, su modelo disfrutando estos alimentos frente a ellos. El ser humano no aprende con argumentos y palabras, sino con actos y ejemplos vívidos. Si queremos que nuestros hijos consuman verduras, nosotros debemos consumirlas.

Tips prácticos para que tu hijo coma más verduras

-       Ofréceles verduras (y frutas) cuando tienen hambre. Si tienen hambre, lo comerán mucho más fácilmente. Antes de servir un platillo que sabes que les gusta, ofrece un plato de zanahorias en tiras, trozos de pepino, jícama, jitomate con limón y sal, arbolitos de brócoli con algún dip o salsas caseras.

-       Un niño necesita probar entre 10 y 15 veces un alimento para acostumbrarse a él. No se debe forzar a los niños a probarlos sino usar el método opuesto, la premiación. Cuando un niño se anima a probar, lo mejor que pueden hacer los papás es alabarlo y reconocer este gran logro. Después de un tiempo, los niños se familiarizan con la nueva verdura.

-       Los papás deben ser ejemplo para sus hijos comiendo las verduras con gusto. Tanto papá como mamá deben comer estos alimentos frente a ellos. Este punto es crucial para lograr hábitos saludables para toda la familia. Muchas personas dicen que no les gustan las verduras, pero en realidad es que tal vez no han sabido prepararlas y darles un buen sabor y presentación. Busca libros y revistas con ideas y platillos atractivos.

-       Haz lucir atractivas sus platos. A los niños les anima mucho comer alimentos con figuras. Se pueden hacer caras o animales usando un poco de imaginación.

-       Pon un nuevo nombre a sus verduras. Además de la forma agradable o divertida, a los niños les gustan los buenos nombres. Bautiza los platillos de verdura con nombres como: medallas de héroe (aros de zanahoria) o bosques encantados (brócoli) y usa sus personajes favoritos para crear nombres atractivos.

-       Como la imagen, sirve pequeñas porciones de cada cosa. Esto les encanta y permite que coman variado.

-       Invítalos a preparar, lavar o cocinar. Los niños que participan en la preparación de los alimentos se sienten más motivados a comer pues se sienten integrados. Esto no sólo los animará a comer sino que será una buena oportunidad para ayudarles a subir su autoestima, aumentar su independencia y sentirse útil. Después de invitar a su hijo a pelar chícharos una mamá comentó: Mi hijo se los comió muy bien diciendo: “yo los preparé”.

-       NUNCA obligues a un niño a comer verduras. El método de antaño no funciona y se ha visto que causa rechazo y aversión. Lo que queremos es lo opuesto, gusto y disfrute por la comida saludable. Con los niños (y adultos) la psicología inversa funciona muy bien: si obligas causas rechazo, si prohíbes aumentas el interés. Simplemente pon el alimento al centro de la mesa y anima a tu hijo a probar, si lo hace, alábalo y reconócelo. Si no lo prueba, cambia la presentación y ofrécelo al menos 10 veces más.

-       Anima a tu hijo a probar antes de rechazar. Usa la regla: Sólo puedes decir que no si ya lo probaste con una mordidita.

-       Haz las compras con ellos. Deja que escojan las frutas y verduras de su agrado. Llevarlos contigo a comprar es un momento importante para que aprendan sus nombres, huelan, toquen, admiren los colores y amplíen su vocabulario.

-       Esconde las verduras como alternativa. En caso de que los niños sean muy renuentes, puedes “esconder” las verduras y las frutas. Para esto se hacen purés o picados muy finos para agregarlo a sopas, arroz, aguas, dips y en especial sus platillos favoritos sin que ellos siquiera se enteren.

Esperamos que estos tips te ayuden a fomentar un hábito fundamental en la vida de tus hijos. La salud está relacionada con la calidad de la alimentación y las verduras son un grupo de alimentos indispensable para estar sanos.

Compártenos tus ideas y recomendaciones de cómo haces para que las verduras le gusten a tus hijos.